Dudas sobre el dinero electrónico

¿Es una amenaza el dinero electrónico para nuestra economía? Sí, lo es. Especialmente por cómo está concebido en nuestra legislación y por factores que se van sumando en éstos días y no nos dejan tranquilos.

No se disipan las dudas sobre el dinero electrónico. Y no sabemos, que es peor, si realmente quieren disiparlas.

¿Es una amenaza el dinero electrónico para nuestra economía? Sí, lo es. Especialmente por cómo está concebido en nuestra legislación y por factores que se van sumando en éstos días y no nos dejan tranquilos.

El primer punto es su concepción.

El dinero electrónico no está contemplado como una billetera electrónica en donde nuestro dinero en el banco respalde las transacciones que hagamos con esta moneda, que sería lo lógico.

No lo está porque si fuera así serían los bancos privados los que participarían en el proceso. Serían ellos los que controlarían que ese respaldo y, si fallasen en su tarea, serían en última instancias sancionados y regulados por el Estado y sus organismos.

Pero aquí el que manejará privativamente (y maneja ya) la emisión del dinero electrónico es el Banco Central. Nadie más. Y sabemos que el Banco maneja, además, cuentas del Estado y depósitos obligatorios de los bancos privados a través del encaje.

Por Ley, hoy su independencia ya es historia y actúa de la mano de los intereses gubernamentales. No existe confianza. Es difícil que la haya cuando colabora con el Estado ayudándole a pagar sus abultadas cuentas.

También hay factores de sospecha. Que son dos, para ser precisos. El primero fue la visita de quien generó gran parte de la crisis griega y que quiso llevarla al abismo: Yanis Varoufakis, defensor del dinero electrónico. Ya habló con Moreno y le propuso esto cuando se reunieron.

Lo segundo es una curiosa resolución del Sistema de Rentas Internas para que sean deducibles en un 100% los gastos de publicidad y difusión sobre el dinero electrónico emitido por el Banco Central como medio de pago.

Actualmente un contribuyente sólo puede deducir hasta el 4% por concepto de publicidad de su ingreso gravable. ¿Por qué este incentivo tan raro para promocionar el dinero electrónico?