Entrevista a María Jamardo

Entrevista a la co-fundadora y responsable de Comunicación Nacional de El Club de los Viernes, un Act Tank Liberal. Jamardo es, además, analista político en Es Radio, Intereconomía TV y columnista en Ok Diario (anteriormente en Libertad Digital y Gaceta de los Negocios).

Entrevistador: Profesor Juan Fernando Carpio @jfcarpio

¿Cómo llegaste a conocer las ideas de libertad? ¿Cómo se dio ese giro en las ideas y como descubriste los postulados del liberalismo en un momento determinado?

No deberíamos cuestionarnos la libertad como si fuese algo ajeno a nosotros mismos, cuando la libertad es no sólo, ni exclusivamente, un objetivo sino más bien una característica innata de las personas. Me resulta imposible entender al ser humano sin libertad y, aunque nos hayamos acostumbrado a que nos digan lo contrario, la libertad no es algo que debamos conquistar, sino muy al contrario nos pertenece a todos y cada uno de nosotros y lo que no podemos consentir es que nos la recorten más de lo que ya lo hacen.

No creo haber conocido las ideas de libertad, forman parte de mi ADN y quizás con mayor intensidad y constancia desde que he sido madre. Me niego a que otros tomen decisiones por mis hijos. Procuro darles la posibilidad de que elijan por sí mismos y enseñarles que la libertad es el derecho de hacer todo lo que uno quiera siempre que no perjudique a los demás.

Cuestión diferente es el momento en que eres consciente de que toca implicarse en la defensa de la libertad. Que no todo vale. No se pueden cerrar los ojos ante la mentira y la mediocridad, sólo porque duela menos. No deberíamos conformarnos con que hacer lo correcto se limite a cumplir con lo permitido sino que deberíamos aspirar a que pudiendo hacer lo incorrecto resulte tan poco tentador y atractivo que nadie lo elija como opción. Esa es la verdadera libertad. La que da sentido al progreso porque nos permite dar lo mejor de nosotros mismos. Es mucho más cómodo dejarse llevar, pero si el precio que debemos pagar por hacerlo es mayor que el coste ser plenamente libres, no compensa en absoluto

¿Cuáles son los autores que más han impactado en ese giro?

Mentiría si dijese que en cualquier biblioteca moderna no debería haber, como mínimo, dos títulos de Hayek: Camino de Servidumbre y Los fundamentos de la libertad. Sus obras son referencias imprescindibles y atemporales.

Pero si tuviese que elegir dos autores que me hayan “conquistado” especialmente, serían Isaiah Berlin y Ayn Randt. Del primero admiro que fuese durante toda su vida un sabio en constante formación, humilde, activo y comprometido con metas razonables. De la segunda me atrae su objetivismo, su capacidad para enfrentar permanentemente, con tanta calidad literaria, el individualismo y el colectivismo.

¡Ah! Y la siempre fascinante Hannah Arendt –Los orígenes del totalitarismo– con la que comparto su decidido rechazo a la idea de una culpa colectiva y de la que tomo prestados los argumentos con los que determina que aunque el ser humano viva oprimido, se hace libre a sí mismo gracias a su pensamiento. Me gustan sus menciones a Epicteto quien “descubrió que ningún poder es tan absoluto como el que el hombre tiene sobre sí mismo” y que es libre quien “se limita a sí mismo a lo que está bajo su poder”. Y me parece esencial su concepto de la libertad en soledad, como categoría individual interna, no política.

¿Cómo tu background en marketing te ha ayudado a entender cómo funcionan los mercados?

Cuando hablamos de los mercados, parece que sean una clase de entes abstractos malvados… En realidad, los mercados no son más que personas tomando decisiones en base a la confianza o desconfianza que les generan ciertas situaciones o la credibilidad (o no) que le provocan ciertas promesas. En un entorno de libre mercado los individuos buscan satisfacer voluntariamente sus necesidades (demanda) adquiriendo bienes y/o servicios (oferta).

Marketing no es más –ni menos- que todo aquello que pueda hacernos vender más y mejor, así que el background ha sido muy útil en mi caso para tratar de entender qué motiva a las personas en un proceso de compra, cuáles son sus preferencias y prioridades, lo que les atrae y lo que les disuade… Eso también aplica en la divulgación de las ideas liberales. Hacer que la libertad tenga un sentido tangible y atractivo para todos es uno de los mayores retos a los que nos enfrentamos quienes la defendemos.

Aplicando ese aprendizaje al ámbito político, se pueden anticipar las tendencias que definirán resultados electorales o al menos prever posibles comportamientos que no son exclusivamente racionales, como el componente emocional del voto.

¿Tienes un doctorado en historia del Arte, qué relación tiene eso con las ideas de libertad? Si es que tiene alguna.

Se dice que el arte es el reino de la libertad. La verdad es que toda acción humana, en plenitud y ausencia de interferencias, es una expresión de la libertad. El arte, implica movimiento y por lo tanto, la actividad artística es libre y original.

Además, a lo largo de ciertos períodos históricos donde las comunicaciones eran infinitamente lentas, el arte servía como soporte para la difusión de ideas. Algunas propagandísticas y con clara intencionalidad de promoción política de algunos monarcas, tiranos y gobernantes. Pero también, en ocasiones, como sátira popular y crítica a los mismos.

Por si no fuese suficiente, una de las obras más icónicas de la historia del arte es La libertad guiando al pueblo de Delacroix. Una alegoría de la libertad llena de fuerza y esperanza, basada en un episodio de julio de 1830 cuando los parisinos levantaron barricadas como protesta a la decisión de Carlos X, rey de Francia, de suprimir el Parlamento por decreto y restringir la libertad de prensa.

Has militado activamente en grupos de sociedad civil como opuestos a las ideas totalitarias ¿cómo ves el futuro de esas ideas de libertad dentro de esas organizaciones?

Estrictamente la libertad es la razón de ser para la política. Pero, aunque parezca curioso, la libertad -y sobre todo en momentos de crisis profunda, sea económica o de valores- se convierte en la excusa principal de la acción política de quienes en realidad pretenden limitarla hasta la extenuación. Para mí es importante apoyar pública y abiertamente la discusión sobre la libertad. No me veo cruzada de brazos esperando a que los mismos políticos que son la causa de nuestros problemas con sus decisiones, encuentren “generosamente” las soluciones que pasarían por prescindir de ellos mismos. Imposible. Por eso veo complicado que el liberalismo arraigue con fuerza en las formaciones políticas o al menos en sectores críticos dentro de las mismas con peso suficiente para lograr algunas mejoras.

Quienes piensan que la libertad es solamente un valor político o económico -por supuesto contiene mucho de ambos elementos- se equivocan. La libertad es también indispensable por razones prácticas porque nos permite superarnos como personas. De ahí que me incline más por fórmulas organizadas de la sociedad civil. No en vano, la historia nos confirma que como ciudadanos debemos entender, construir y defender la libertad. De otra forma, a cualquier distracción que nos permitamos, nos la habrán confiscado.

¿Qué es El Club de los Viernes y se puede reproducir dicho movimiento en países hispanoamericanos?

El Club de los Viernes es un Act Tank apartidista que defiende la libertad, la propiedad privada y el Estado limitado. Aspiramos a ser una excusa para hablar de política al margen de los políticos.

Nos planteamos interrogantes, tratamos de encontrar las respuestas adecuadas y de proponer las soluciones aplicables. Procuramos analizar medidas concretas al margen de las siglas de los partidos y posicionarnos sobre ellas. Llevamos demasiado tiempo delegando cuestiones importantes que nos afectan como ciudadanos y permitiendo que otros tomen decisiones por nosotros –habitualmente interesadas y por lo tanto equivocadas y costosas- y eso ha supuesto un retroceso en el protagonismo de las personas en función del grupo.

Pero, sobre todo, somos activistas. Se puede ser liberal y activista. No sólo se puede ¡se debe! Defender la libertad exige algo más que concentrarse en teorizar. Y la fórmula es extrapolable a cualquier parte del mundo. De hecho ya tenemos colaboraciones en Argentina, Bolivia y Venezuela (y creciendo).

 ¿Cómo ves el movimiento hacia la libertad en España? (P-Lib, Juan de Mariana, PP, …)

En España, hace tiempo que se ha consumado el divorcio entre la libertad y la política. Es uno de los problemas más graves a los que debemos hacer frente y la causa principal del resto de nuestros males, aunque buena parte de la sociedad no sea consciente. Me entristece que el debate político, especialmente con la reciente aparición en el espectro de formaciones populistas, se limite a una competición por ver quién es el que propone una forma más “razonable” de despilfarrar el dinero público, gracias al comodín de las eternas promesas del Estado del Bienestar que “justifican” la necesidad del gasto social descontrolado.

El problema es que en España ningún partido defiende la libertad sin pretender imponer simultáneamente en su programa una buena dosis moralidad. Y que quienes tradicionalmente se han auto-atribuido la etiqueta de liberales han sido en realidad unos estatalistas aventajados.

Para dar la batalla contra las ideas impuestas y sesgadas de quienes manipulan mensajes- vacíos de contenido- para hacerlos emotivos y apetecibles, es imprescindible el debate de la sociedad. Por eso resultan de vital importancia movimientos, asociaciones, think tanks, academias, plataformas,… que visibilicen el pensamiento crítico.

Nos hace falta mucha gente pensando mucho al mismo tiempo. Y debatiendo. Pero en el debate real, en el que se enfrentan ideas (no ideologías) en un escenario de inteligencia y respeto donde la sociedad -los eventuales votantes- pueda obtener datos de calidad que la hagan políticamente más culta. Una sociedad de individuos más responsables y menos manipulables. Y en eso estamos muchos. Cuantos más, mejor.