Tras una jornada de reuniones sin acuerdos con el Municipio, la Unión de Transporte Público de Ambato ratificó la paralización del servicio urbano e intraparroquial. Los dirigentes exigen el tratamiento de la Ordenanza que actualiza la tarifa del pasaje.
Manuel Escobar, presidente de la Unión de Transporte Público de la ciudad, dio a conocer que no se llegó a ningún acuerdo con el Municipio para la socialización y continuidad de la Ordenanza que regula las tarifas, la calidad y las condiciones de prestación de los servicios de transporte terrestre público urbano y con ello se logre un incremento en el pasaje, por lo que, desde este martes 23 de junio, se apagan los motores de las unidades.

Esta decisión se tomó conforme a la resolución de la magna asamblea del gremio que se realizó el sábado 20 de junio y que en la parte pertinente señala que deciden “por decisión unánime de sus bases, suspender las operaciones del sistema de transporte público urbano e intraparroquial rural del cantón Ambato a partir del martes 23 de junio de 2026, mediante la modalidad de apagado de motores”.
Además, se menciona que la medida constituye una acción adoptada “en defensa de la sostenibilidad del servicio, de la estabilidad de miles de familias que dependen directa e indirectamente de la actividad transportista, y de la necesidad de contar con respuestas institucionales claras y oportunas”.
A las 10:00 de ayer dirigentes y varios representantes del gremio se reunieron con titulares de la Secretaría Estratégica, Dirección de Movilidad, Procuraduría Síndica, Agencia de Orden y Control, y la Secretaría de Participación Ciudadana de la Municipalidad.
Durante la reunión, los dirigentes del transporte manifestaron su desesperación ante la falta de un incremento de tarifas o compensaciones efectivas, señalaron que el sector lleva 11 años sin recibir un aumento del pasaje, por lo que ahora esperan que se siga el proceso de socialización de la Ordenanza para que la normativa pueda entrar a segundo y definitivo debate.
En la reunión también se habló sobre la propuesta del alivio económico propuesto el 4 de junio por parte de la Municipalidad, lo que todavía no termina de concretarse, a pesar de ello Escobar, presidente de la Unión de Transporte Público, enfatizó que “nosotros no hemos pedido compensaciones, desde el inicio lo que hemos pedido es que se respete la hoja de ruta y se concrete la socialización de la normativa y finalmente su tratamiento en segundo y definitivo debate”.
El dirigente fue enfático que dicho plan de acción tendría alrededor de seis meses de retraso, por lo que reiteró “que lo que necesitamos es que se trate la actualización de la tarifa conforme a lo que dice el estudio técnico elaborado por la misma Dirección de Movilidad”.

Pronunciamiento de las autoridades municipales
Diego Chicaiza, secretario Estratégico del Municipio, informó que el alivio económico impulsado por la administración se encuentra bajo análisis y a la espera de un pronunciamiento por parte de la Procuraduría General del Estado, el cual podría tardar alrededor de 15 días. Este mecanismo busca beneficiar a unas 200 mil familias locales, evitando un impacto de 15 dólares en su canasta básica.
Confirmó que la Ordenanza para la revisión de tarifas de los buses urbanos está cerca de entrar a una fase de socialización, por lo que, hasta la fecha, el Municipio ha recibido 35 solicitudes de diversos barrios, comunidades y unidades educativas para que dicho proceso se realice en sus sectores.
Para concluir la reunión de la mañana desde el Municipio se propuso a la dirigencia del transporte instalar una mesa de trabajo este miércoles 24 de junio, a las 10:00, con el fin de estructurar de manera conjunta el cronograma y la metodología de la socialización, lo que no convenció a los transportistas.
Por este particular, en la noche se volvieron a reunir y se habría presentado un cronograma para el proceso de socialización, pero no se llegó a ningún acuerdo y por ende tanto la dirigencia como las bases del gremio decidieron mantener la medida, que sería indefinida, y paralizar el servicio ante la falta de recursos por el alza del diésel y la canasta básica de la transportación.







