En sesión ordinaria, el Concejo Municipal de Ambato aprobó la declaratoria de regularización prioritaria de varios asentamientos humanos de hecho ubicados en las parroquias rurales de Pilahuín y Santa Rosa, en concordancia con lo establecido en la Ordenanza para ejecutar el Plan Masivo de Regularización de Tierras en el cantón.
La resolución incluye a los sectores El Salado, Pallaloma, Echaleche, San Lucas, Pucarapamba, Palugsha (Pucará), Tamboloma y Yatzaputzan, en Pilahuín; así como Apatug Alto, Angahuana Alto y Bajo, en Santa Rosa.
Esta priorización tiene como objetivo ordenar, transparentar y viabilizar los procesos técnicos y legales que permitan a cientos de familias avanzar hacia la seguridad jurídica de sus predios, dentro del marco normativo y las competencias municipales. La declaratoria constituye un paso clave para estructurar intervenciones responsables y planificadas en territorios que presentan procesos de ocupación consolidados.
La resolución fue aprobada con los votos afirmativos de la alcaldesa Diana Caiza y de los concejales Patricia Shaca, Sandra Caiza, Alex Valladares, Carlos Ibarra, Rumiñahui Lligalo, Eliana Rivera, Moisés Yancha y Luis Manobanda. Votaron en contra Diego Proaño, Gonzalo Callejas, María José López y Sabina Gamboa; se registró la ausencia de Anabel Pérez.
Durante el debate, se enfatizó que el Municipio de Ambato no otorga escrituras, sino que cumple el rol de organizar y habilitar los procedimientos técnicos, administrativos y de planificación territorial necesarios, para que la ciudadanía pueda acceder de forma legal y ordenada a los trámites ante las entidades competentes, evitando así falsas expectativas.
Los concejales resaltaron la necesidad de aplicar criterios técnicos, fases de intervención y verificación en territorio, con el fin de priorizar asentamientos consolidados y prevenir prácticas irregulares, estafas o aprovechamientos políticos.
La alcaldesa Diana Caiza agradeció la presencia de cabildos y representantes comunitarios y destacó que estos proyectos “van a cambiar la vida de la gente de la ruralidad, porque permitirán avanzar, de manera real y responsable, hacia los títulos de propiedad, trabajando de la mano con otras instituciones”.
Fuente: El Heraldo







