Por: Luis Fernando Torres
Ambato ha celebrado 205 años de independencia. El 12 de noviembre de 1820, se alcanzó la anhelada independencia durante unos diez días. Los realistas, al mando del comandante González y de Fominaya, el 22 de noviembre de ese año derrotaron al ejército libertario, liderado por Urdaneta y Febres Cordero, en la explanada de Huachi, con un saldo de más de quinientos patriotas muertos en el campo de batalla. Y no se limitaron a festejar la victoria, sino que saquearon viviendas y las incendiaron, además de ejecutar y torturar a varios civiles patriotas.
El siguiente año, en septiembre de 1821, nuevamente se midieron en la explanada de Huachi los ejércitos español y patriota. El mariscal Aymerich, en persona, estuvo al mando del ejército realista, mientras el mariscal Antonio José de Sucre comandó el ejército patriota. El experimentado general González acompañó a Aymerich en el diseño de la estrategia y fue el encargado de iniciar el combate con la numerosa caballería de los godos. El también experimentado general Mires participó en el diseño de la estrategia con Sucre y fue quien cometió el error de perseguir a la caballería realista con la equivocada creencia que estaba retirándose, luego del ataque inicial.
Mires fue apresado y Sucre huyó hacia Santa Rosa y Pilahuin, ayudado por el joven teniente Abdón Calderón, lugares desde donde había bajado para ocupar una antigua casa de hacienda en Huachi, en la que se atrincheró el ejército patriota. Murieron unos setecientos soldados patriotas. El festejo les duró poco a los mandos españoles. En la Sala Capitular de Ambato, Aymerich advirtió que habían muerto más soldados realistas que patriotas y ordenó el repliegue a Quito. Por su parte, Sucre, sintiéndose avergonzado, le escribió a Bolívar que instalara una corte marcial para que le juzgara. Nunca pasó de la misiva. En Samborondón, donde se encontraba el cuartel general del ejército libertador, se le encargó a Sucre que organice inmediatamente el ejército para avanzar a Cuenca, ya no a Bodegas, y, desde allí, llegar a Quito para la batalla final.







